Lo que me ha ocurrido esta tarde en una revisión de un examen
Seguramente todos hayamos comentado alguna vez el haber tenido un profesor bueno pero cabrón, es decir, un profesor que era simpático, se reía, daba bien la clase, iba siempre de buenas, parecía benévolo pero que al final siempre te puteaba en el examen, pues bien, yo hoy he descapuchado a uno de ellos.
Este cuatrimestre me había cogido una asignatura optativa que no tenía nada que ver con la informática, pero que bueno, como no tenía prácticas e intuía que iba a ser un cuatrimestre duro en prácticas pero flojo en teoría, pues la cogí para así tener tiempo durante el cuatrimestre para hacer la prácticas de las asignaturas troncales y luego en junio estudiarme la teoría de esta. La asignatura estaba bien, estaba compuesta por dos partes, la primera te daban contabilidad e informes para valorar la calidad de una empresa y en la segunda te daban una parte más teoría relacionado con lo que conformaba la gestión de una empresa.
Pues bueno, la asignatura la daban dos profesores asociados que se iban turnando para dar clase una semana cada uno. De estos uno era el que coordinaba la asignatura y era quien daba la parte teórica. El hombre era divertido, daba bien la clase, te reías, mostraba interés, era simpático y te hacía pensar, es decir, que era un buen profesor no sólo en la forma de dar clase sino en la relación con los alumnos.
El día del examen ya la cosa cambió, para empezar no nos dejó hacer ni una sola pregunta, la verdad es que no me hubiera sido necesario pero siempre esta bien dejarte la posibilidad de preguntar algo que has entendido como ambiguo. Cuando salieron las notas me llevé la primera gran sorpresa, saqué un 4.4. Resulta que en la parte suya que constaba de cinco preguntas y que todo hay que decirlo, me salió bastante bien, tenía en dos preguntas un 0, así que como me faltaba poco para el aprobado y pensaba que no sólo había hecho un examen aprobable, sino que me merecía sacar más por lo que había estudiado, reclamé. Cual fue mi segunda sorpresa cuando leí que la reclamación era no presencial… ya sabéis que las reclamaciones no presénciales son aquellas en las que los profesores quedan, suman las notas parciales para comprobar que no se han equivocado y en cinco minutos están en la cafetería tomándose un pacharán.
Cuando vi que la revisión era no presencial me desapareció toda opción a aprobar. Cuando salieron las definitivas vi que como había imaginado no me habían variado la nota, pero no sólo a mí, me fijé en las demás notas de clase y a nadie le había subido ni una décima. En la hoja de notas aparecía una nueva fecha antes de que pusieran las actas donde podías ver el examen, así que como no tenía nada que perder pues me animé a ir.
Hoy ha sido la revisión de la revisión, era a las tres de la tarde por lo que ni he podido comer a gusto, ni he podido dormir siesta, ni he podido ver la ascensión al Galivier en el Tour y encima me he dado un sofocón con el calor.
Entro a su despacho, me da la parte suya del examen, lo reviso y pregunto porqué me ha puesto cero en dos preguntas, sin contestarme me da la solución que ha seguido. En el papel de su solución no vienen más que cuatro cosas que a mi modo de ver no tenían mucho que ver con la pregunta, le insisto a que me diga porque no me ha puesto un cero en esa pregunta que a mí entender estaba correcta, y el hombre va y me dice de no muy buenas formas que si no se leer, que ninguna de las cuatro cosas que el consideraba como respuesta lo había comentado. Le dije en un tono muy correcto que lo que él había puesto no era del todo correcto, que la pregunta era más general y que por lo tanto lo que él había puesto era tan sólo una pequeña parte… el tío me empezó a berrear, que si eso no es lo que dice el libro (libro que nadie ha leído), que si eso lo tengo que consultar con no se quién, que si lo que yo había puesto estaba totalmente mal…. Visto que se cabreaba zanjé la discusión, porque aunque pensaba y sigo pensando que mi solución era válida no convenía caldear el ambiente más.
Total, que después de esta pequeña bronca, le pido que por favor me deje ver de nuevo la hoja de soluciones para que pueda ver en qué he fallado… el tío no me contesta, le repito que por favor que me deje ver las soluciones, me mira y me niega las soluciones, porque según él yo tenía que saberme la solución de memoria, que si no me sabía la solución a qué había ido a la revisión. Le digo que yo lo que tengo escrito pienso que es lo correcto y que me gustaría ver cual es el criterio que ha seguido en la solución para ver en qué he fallado y así aprenderlo y preparármelo en septiembre por si vuelve a caer… el hombrecillo me echa un nuevo un sermón que se podría resumir en que me leyera los libros de la bibliografía.
En esos momentos yo estaba muy cortado, no sabía qué hacer, no me esperaba esas reacciones de ese profesor que había sido tan simpático y agradable durante el curso. Total, que le pido la parte del examen que corregía el otro profesor (eras dos ejercicios), cuando me la da veo que únicamente hay dos anotaciones en las 4 hojas del examen, un 8.5 y un 3. Le digo que se había equivocado al poner la nota, porque en las notas publicadas en esas preguntas tenía un 7.5 y un 2. El hombre que no tenía ni idea de cómo había corregido el otro, le llama por teléfono, no se qué coño le contaría, el caso es que cuando terminó de hablar me dijo que aunque en el examen pusiera un 8.5 y un 3, mi nota era un 7.5 y un 2 en esos ejercicios… no más explicaciones. Yo ahí me quemé muchísimo, me parecía una injusticia que primero se me negara ver la solución al examen, segundo, que me echara esos sermones tan violentos cuando yo le estaba hablando correctamente y tercero, que se negara a dar una explicación sensata de cómo había evaluado el otro profesor.
Como ya estaba muy picado y me conozco decidí salir del despacho, creo que ni le dije adiós. Nada más salir, miro en Internet las notas y veo que ya aparecía la nota como definitiva, por lo que supongo que ya habían entregado las actas y que por lo tanto esa revisión presencial de la revisión era una pantomima que no iba a servir de nada.
No puedo explicar la sensación que me recorrió el cuerpo, no sé si fue por la frustración, si fue por la charla que me echó sin motivos, no sé si fue por mi orgullo hundido, no lo sé, pero me ha fastidiado bastante todo lo que ha ocurrido. Si ya me lo he dicho muchas veces, que no debo fiarme de los profesores que van de super-amigos, pues no son más que profesores, profesores a los que les importas una mierda y que lejos de ayudarte buscan facilitarse lo más posible su trabajo.
Croc — 14-07-2005 11:59:40
roncero — 14-07-2005 21:41:02
Jorge — 27-07-2005 00:55:44