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¿Quién dijo que hacer la compra era fácil?.

Archivado en Personal • Fecha: 06-09-2005 20:26:56

Que no, no os engañeis, que hacer la compra no es tan fácil como lo pintan

Como nos pasa a todos en las vacaciones suelo hacer todo tipo de cosas que normalmente durante el curso no hago, es lo que tiene tener tiempo, que puedes hacer lo que te gusta y gastar todo el tiempo que quieras que aun así te seguirá quedando tiempo para hacer más cosas. Pero claro desgraciadamente no soy el único que se da cuenta de que tengo tiempo libre de sobra y mi madre entre otros, aprovecha para quitarme ese tiempo en tareas no deseadas por mí.
Normalmente me suelo escaquear a la hora de hacer la compra, excusas como “tengo que hacer cosas de los estudios”, “me duele todo el cuerpo” o “uff, estoy muy ocupado, baja tú porque a mi no me va a dar tiempo” suelen concederme un escaqueo. Pero claro, la compra se hace casi a diario y mi ética filial así como también la experiencia de una madre impiden que las excusas que pongo en invierno valgan durante el verano, resumen: me toca hacer la compra a mí.
Y es que el realizar la compra tiene su intríngulis, algunos pensaran que el comprar en el super es lo más normal del mundo y que no tiene nada de especial, pero no cierto, así que pienso demostrar que sí, es lo más normal del mundo pero que en esa experiencia tan habitual y superficial se esconde todo un mundo de destreza, jocosidad, rivalidad, lucha, estrategia y acción.
Primero en casa tienes que prepararte la lista de lo que tienes que comprar, tienes que buscar en tu despensa, frigorífico u armario de los bollos todo aquello que veas que esta apunto de acabarse o en su defecto pedir a tu madre que te de una lista, ella tendrá más destreza que tú, una extraña capacidad de búsqueda, una simple ojeada al frigorífico bastará para que te diga 6 o 7 cosas que hacen falta incluyendo incluso una estimación más que precisa del tiempo que va a tardar en acabarse lo que queda y lo que se compre, así como también te incluye el precio que más o menos te costará, sorprendentemente siempre te dará la cantidad justa para que no te sobre más de un euro.
Luego tienes que ir hasta el super todo un camino en el que te puede sorprender cualquier contratiempo no deseado que te pueda dañar la moral y que intentan evitar que vayas a comprar como encontrarte a la vecina que siempre te equipara tu ingeniería informática con el curso CEAC que hace su hija , encontrarte a tu vecina buenorra que te tiene que ver con las pintas de mañanero solterón o ver a algún conocido que con su dialogo y entretenimiento te intenta convencer que la compra se puede hacer en cualquier otro rato o día. Si pasamos este duro trayecto con constantes ataques a la moral llegaremos al super (que en mi caso es el DIA de toda la vida), aquí al entrar tienes que aguantar la mirada profunda del vigilante de seguridad que no es más que un escuálido chico del barrio con el que jugabas de pequeño al fútbol y que te hace pensar ¿Qué tipo de segurata es esto?. Bueno, cuando atraviesas empiezan las dificultades, tienes que encontrar tus siete productos apuntados más el pan, los muy zorros colocan las cosas de forma que el pan y las cosas más útiles estén al fondo del establecimiento así tienes que pasar hasta el fondo y tengas que ser atacado por esas flechas en forma de oferta que intentan distraer tu mente y que al final siempre consiguen su efecto, terminas comprando algo apetecible que no estaba en la lista.
Yo deambulo por todo el establecimiento buscando las cosas, doy mil vueltas y por mucho que compre casi siempre lo mismo, todo esta continuamente cambiado de sitio, lo juro. Pero esas señoras, esas amas de casa se saben el truco, ellas descubrieron la búsqueda heurística mucho antes que yo, saben cual es el camino óptimo para coger las cosas a la cesta de forma que minimicen los pasos que tienen que dar. Son sagaces, saben los trucos de supermercado como poner la cesta en la cola e ir llenándola a medida que avanza esta, saben donde buscar las mejores ofertas, saben ver de una pasada si el producto esta caducado o no mientras yo me tiro un rato buscando la jodida fecha de caducidad de cada producto… tienen un plan perfecto, saben colocar sus metas en el orden justo mientras que mi planificador prodigy4.0 no hace más que tropezar en nodos que repiten metas o que forman ciclos… mierda de programa.
Y luego esta el daño psicológico que me provoca el tener que preguntar a alguien que me diga donde esta algo y que jocosamente me diga, “niño, lo tienes ahí mismo”.

La hora de esperar cola es otro tema importante, ¿Cuál coger?. Siempre dudo entre si coger la que tiene menos gente pero con más cantidad de productos o si coger la de mucha gente pero con pocas cosas… da igual, la que coja es la mala, lo noto en el momento en que las señoras llegan y en vez de ponerse a esperar detrás de mí se ponen en la otra y yo pienso ¿por qué se ponen ahí si esta va mucho más rápido y hay menos gente?... pues básicamente porque las dos que tengo delante de mí pagan con tarjeta y me tengo que esperar más tiempo, ellas estudian a sus rivales de cada día y ya se conocen, pero yo... sólo soy un simple aprendiz que no posee esa valiosa información… y las miro ahí mirándome con mirada sarcástica y acomodada mientras yo sigo en la cola esperando a que la señora termine de firmar.
Y llega la hora de pagar, ese habilidad tan poco valorada, que maniobrabilidad tienen ellas de buscar lo que tienen que pagar dando hasta el último céntimo, esos trueques con la cajera de “-dame 1 euro y te doy los 10, - no solo tengo uno de 5 , -vale, pues toma y toma” ahhhh ¿Qué coño hacéis?, ¿Qué tipo de cálculos son esos?.
Y llega mi hora, y me da la cuenta, y vale más de lo que tengo, y que putada que tengo que dejar los batidos, los donuts y la bolsa de doritos y ¡¡ay que me tengo que conformar con lo que sólo venía en la lista!!…, y que bochorno y venga a cargar las bolsas y venga que tengo que llegar a casa con el calor, y por qué no habré pagado dos bolsas más en vez de coger sólo una y estar las asas cortándome los dedos.
Y llego a casa y no me dan ni las gracias y encima venga a pedir los escasos céntimos que han sobrado… menudo tostón.

Escrito por Alberto Esteban
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Comentarios

  1. Amigo Alberto, se nota que has estado bajo la tutela de tus padres durante mucho tiempo. Todo eso que cuentas lo aprendes con la práctica. Yo estuve dos años viviendo sin mis padres y me tocaba hacer toda esa parafernalia que comentas y creeme que el planificador prodigy4.0 es una mierda frente a la intuición de amo de casa que vas desarrollando a medida que tienes que ir a hacer la compra. Cada vez estoy más convencido de que todo en esta vida es cuestión de entrenamiento y hacer la compra todos los días durante los años en que lo han hecho nuestras madres es más que sobreentrenamiento. Un saludo.

    roncero — 06-09-2005 23:26:40


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