Que seas famoso no implica que tengas que ser hortera.
Tiempo ha que no escribo bien por falta de ganas que no por historias que contar. Ayer tuve una tarde entretenida, amena, diferente, con el objetivo de comprar algo por el cumpleaños de Germán evitando los clásicos regalos que al final fueron los que se hicieron, visitamos un sex-shop… nunca había estado en uno, dicen que es algo muy normal y que debe verse como un espacio más, intentaré verlo así, pero será en otras ocasiones porque ver en un sitio a gente con aspecto extraño, gente mayor de incognito, un chico pijo con corbata en la zona de videos gays, consoladores dos veces más gruesos que mi puño y tan largos como mi pierna, "juegutes" que dan pequeñas descargas, al fondo las cabinas que ni me acerqué, películas de sado que te revolvían el estómago solo ver la portada… quién se puede excitar con eso??.
Bueno, el objetivo de este post no era comentar esto, tampoco comentaré el yonki que nos pidió dinero para sacar a su perro de la perrera (hay que pagar?), ni el cruce que tuvimos con Masiel… debimos decirle algo, cantarle el la-la-la quizá, pero hubiera sido peligroso y no había alcohol que provocara la reacción inmediata, además, existía un 80% de posibilidades de que fuera borracha y nos montara el espectáculo, hubiera estado gracioso en mitad de la Gran Vía, luego vamos al tomate alegando agresiones verbales y supuestos deseos de arrancarnos la cabeza a mordiscos y ya esta! Salto a estrellato televisivo, bolos en discotecas, líos con putas televisivas, algún escarceo con alguna droga, relaciones con promotores urbanísticos, millones en el bolsillo abundando…
Que eso, que yo lo que quería contar era el momento de más vergüenza ajena de la tarde. Subíamos por la calle montera, un porssssche carrera negro nos pasa, gira en la calle de la izquierda y se para, agudos gritos perforan nuestros tímpanos, qué ha pasado? Oh! Debe haber algún famoso bajándose de ese porsssche, vayamos, quién es que se ha montado una piña de niñas vestidas de negro, será bisbal? Busta?? No! Era el batería y por lo visto creador del grupo Mago de Oz!, gente llorando por verle, con taquicardias inesperadas, besos y abrazos, que alegría ronda los cuerpos, quizá si superaran los 18 podríamos haber aprovechado ese éxtasis generalizado… y ahí estábamos intentando entender el atractivo de aquel señor mayor, con un pañuelo pirata, maquillado, mallas marcando paquete y una camiseta de rejilla que dejaban ver los piercings en los pezones…. Una estrella?? Más bien un hortera sin vergüenza.