Cuando las cosas dejan de funcionar sin ninguna razón.
-¿Por qué has hecho eso tío?.
-Porque sí.
Si habiendo hecho esa pregunta nos hubieran respondido como tal apunto hubiéramos pensado que quien te responde o es muy borde o le ha ido mal el día. En cualquier cosa nos parecería que es una persona maleducada ya que siempre se pueden responder cosas más agradables. Viendo unas noticias de tecnología y más específicamente enterándome del funcionamiento y uso de uno de esos robots tan avanzados que hacen los japos, me he planteado esa eterna pregunta de “¿hasta que punto pueden los robots asimilar el comportamiento humano?”.
Todo esto viene a cuento de que en este mes he sufrido tres extrañezas tecnológicas, todavía no me explico qué ha podido pasar. Primero fue el móvil, me acosté y funcionaba perfectamente, a las dos horas me levanté fui a mirar la hora y ya no funcionaba y claro esta, no volvió a funcionar. En segundo lugar esta las elevalunas del coche, también iban estupendamente se subían, se bajaban… pues bien, de la noche a la mañana dejaron de obedecer, la programación del motor que activa la subida de lunas se debió desconfigurar y empezaron a subirse y a bajarse como les venía la gana. Mi tercer caso extraño y por entender es mi reproductor mp3, lo uso a diario, fue el pasado Martes lo utilicé por la mañana, lo apagué y cuando lo volví a coger dejó de funcionar. En este último caso para mayor fastidio ni siquiera me responde cuando lo conecto al puerto USB de un ordenador por lo que me temo que he perdido todo lo que tenía dentro de él.
¿Qué habrá ocurrido en cada caso?, ¿Por qué tan de repente?, ¿El efecto 2000 puede haberse visto retardado a Octubre del 2006?, ¿Qué órgano me tendré que quitar para poder sufragar los gastos?... Desde luego, en este caso la tecnología se ha comportado muy humanamente…
-¿Por qué has dejado de funcionar?.
- Porque sí.