Diversas vivencias relacionadas con el pelo.
Cuando todavía no me había sacado el carnet de conducir pensé que las constantes proposiciones para que me lo sacara no podían ser peores, equivocado estaba. No hay día que pase sin que en mi casa me digan de una forma u otra que me corte el pelo, puede ser directos “Vete y córtate el pelo”, también pueden ser irónicos “te ha crecido el pelo eh”, a veces utilizan el sarcasmo “y la moto? Ah, es el pelo, pensé que llevabas casco”, en ocasiones utilizan preguntas sinuosas “Cuándo te vas a cortar el pelo?”, otras veces intentan atacarme psicológicamente “pretendes llamar la atención?”, algunas veces sobornan “si te cortas el pelo mañana te hago lo que quieras de comer”, otras sólo actúan “te he dejado 10 euros por si quieres cortarte el pelo”… y así una y otra vez, ataques a cómo me peino, tirones de los pelos de la nuca, búsqueda continua por conseguir mantener objetos encajados en la cabellera, Dios!!.
Y sí, me tengo que cortar el pelo ya, pero me niego a ceder, así que pienso aguantar por lo menos una semana más. Tampoco creo que lo lleve tan largo, lo que pasa es que a mis padres siempre les ha ido el rollo de ir “al cero”, por más que vez tras vez me corto el siempre me lo dejan demasiado largo. Es un habitual en mi padre que cada vez que llego a casa cortado el pelo esa frase de “tenías que habértelo cortado más de arriba”, coño!! Y también podría haberme hecho una cresta o mejor, una cresta bipartita de esas que llevan los más punks del lugar, pero no, no lo hago por una sencilla razón, cuál? No me sale de las pelotas, punto.
Que cosa más irritante, antaño era el afeitarse, vamos a ver si iba a clase durante toda la semana y me tiraba tardes y noches haciendo prácticas para qué voy a afeitarme??. Mi ritmo habitual de afeitado ha sido más o menos de una vez por semana, dos según los planes que surgieran y a diario en época que fuera necesario.
Recuerdo aquella primera vez que me afeité, esa pelusilla oscura que aspiraba a ser bigote. Fue exactamente… en Diciembre del año que cursé 2º de ESO (8º EGB para loa antiguos), que era el año que había pasado al instituto e iban a hacer la fiesta del instituto, tendría 13 años y lo hice de estrangis, la fiesta se celebró en “Carlota”, no vendían alcohol y tengo una imagen mía bailando “El venao”, también tengo la imagen de Raquel Condado y sus hiperdesarrollados pechos (tenía 2 o 3 años más que yo) con un vestido azul, en fin… Que esa fue la primera vez que me afeité y no lo volví a hacer hasta un tiempo después. Ahora que lo recuerdo, otra tontería que me decía mi padre.. “no te afeites que eres muy joven y si lo haces luego te crece más”…. Aaaaahhh vaaaaya, osea que si te afeitas, luego te crece más… ummm, interesante.
Y seguimos con los pelos, porque si no me atacan con que me corte el pelo o que me afeite, en verano tenemos la jocosidad en mis piernas. ¿Qué culpa tengo yo de tener más pelo corporal que la media?, por alguna extraña razón soy inmune a los tirones del bello de las piernas, puedo arrancarme los pelos sin sentirlo apenas, ¿curioso no? Pues nada, como es tan curioso, cuando el aburrimiento aflora y hemos acabado las pipas... vamos a arrancarte los pelos, a ver si duele… que no me duele!!! No tiréis más que luego te encuentras zonas con pelo y zonas sin pelo y casi es peor. Pero lo peor no es eso, lo peor es que como eres inmune e los tirones en las piernas, parece que tienes que ser inmune también al del pecho y siempre a alguno se le escapa un tirón en los brazos que provocan sofocones y blasfemias internas.
Y es que los pelos son así, un día te miras y te encuentras con que ya eres un hombre, caso del bello púbico, que de pronto un día te miras y te encuentras con que ya están ahí.
Todos los inviernos digo lo mismo, el próximo verano me depilo entero, me hago un completo y punto… ahora sí que de verdad, el próximo verano me hago la depilación, de veras!.
Oso — 16-11-2006 19:30:21
jorge — 17-11-2006 10:57:48