Sobre la noche que empieza siendo vieja y acaba sienso recien nacida.
Antes de nada, felicitar y desear un feliz año a mis fieles lectores y también a los esporádicos. Hay que ver, otro año más, parece que únicamente somos conscientes del paso del tiempo en verano, cuando se terminan las vacaciones y en año nuevo, cuando tu mente se puebla de propósitos estúpidos que sabes que no vas a conseguir, pero que oye, queda bien marcárselo como objetivo, en mi caso como no fumo: voy a intentar hablar fluidamente el inglés para el nuevo año… me da risa sólo pensarlo.
Todo empezó anoche, en mi casa nos vestimos de lujo para la ocasión, se puso mantel y se sacaron copas de las de la vitrina que nunca se abre salvo en ocasiones especiales. No entiendo porque nos tenemos que preparar como si fuera la última cena de nuestra vida, que en mi caso es lo más cutre, porque ni me gustan los langostinos, ni el pulpo, ni el marisco ni las angulas… resumen: mi madre se apañó en hacerme unos filetes rusos con tomate y ale, el resto de exquisiteces las ví pasar por delante de mi cara para terminar ingiriéndolas mi padre.
Luego sentados, algunos empachados (yo no), esperamos la llegada de las doce campanadas, que para mí desde que ya no están Martes y Trece se han convertidos en momentos tediosos en los que se entremezclan cortes de emisiones de todo el año con canciones grabadas y en playback de artistas enseñamúsculos o en su versión femenina enseñatetas.
Llegan por fin las campanadas, venga, una, dos, toso, tres, cuatro, atragántome, cinco, rio, seis, siete, se me cae la octava… y doce!! Me han sobrado tres uvas, genial, seguro que último trimestre del año voy a tener mala suerte, fijo que olvido mi holgado inglés aprendido. Venga, dale champán, pim, pam, pum… prepárate para una fiesta en la que pagas cantidades ingentes de dinero para… para qué?.
He terminado odiando las fiestas de nochevieja, 60 o 70 € para qué? para estar toda la noche rodeado y acalorado, con música pestilente, seis o siete horas en un mismo sitio… es necesario ir a este tipo de fiestas? Pero si todo el año se hace lo mismo… quién se ha creído que en nochevieja se pasa mejor? Os pensáis que si no ligais en todo el año vais a ligar en nochevieja?, bah, tantas preguntas sin respuesta.
Y luego esta lo del cotillón, que a menudo es una bolsa regalada por alguna marca de bebidas, que lucimos y nos da tanto juego. Y yo lo que digo es que si nos tiramos media hora arreglándonos, que si camisas, trajes, por no nombrar la preparación de las chicas y sus “vestidos para la ocasión”, que eso, que para qué nos preparamos para ir tan monos si luego nos vamos a poner un gorro de cartón, unas gafas de plástico maloliente o un maldito collar hawaiano multicolor??. El caso es que lo hacemos, y encima es que también nos emborrachamos como siempre, qué coño!, por una vez que te pones guapote, dedica todas tus energías a conquistar a alguien.
Cuando la luz solar ya te advierte que ha amanecido hace un rato es cuando te recoges, habiéndote comido previamente los churros con chocolate y habiendo sacado lo más simio de ti, comiendo los churros a dos manos, el chocolate chorreándote por la barbilla, pero te da igual… tal manjar y con los inicios de la resaca no te van a fastidiar tu imagen.
Una última cosa que me fastidia, es que durante todo el día siguiente no hacen más que llamar y visitarte familiares, qué gracia me hace oir decir a mi madre “hablad bajo que esta durmiendo”,,, bendita, bendita…. Para otro año me conformaré con que cierren las puertas.
Feliz 2007.
Oso — 01-01-2007 22:19:06