Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Ya están aquí...

Archivado en Personal • Fecha: 20-02-2007 19:31:24

Sobre las orugas y mi relación con ellas.

No tengo aparentemente las típicas fobias hacia bichos e insectos, no temo a las cucarachas ni arañas, no me dan asco las ratas o ratones, no me alarma ver saltamontes u hormigas, tampoco temo a los murciélagos ni a las serpientes, por poner algunos ejemplos. Únicamente hay un bicho que me asquea, me repugna, me acobarda, me inquieta y me provoca un desasosiego terrible cada vez que lo veo: la oruga.

No se si alguna vez lo habré comentado aquí, pero odio a las orugas, me parecen unos bichos asquerosos, me da asco ese movimiento lento y curvo, ese color ocre y negro que tienen atenuados para más ahínco con unos pelos que dan una tirria horrible. Nadie es perfecto y por supuesto la naturaleza tampoco ha sido generosa conmigo creando ese bicho larva.

Sí, se que no puedo ser tan egoísta y pretender que se extinga esta especie, quizá me dejé llevar por la sensación que me ha producido ver hoy según llegaba a casa una hilera de orugas debajo de unos árboles. Que yo sepa las orugas salen en primavera, cuando los árboles tiene hojas por lo que me ha extrañado que hubiera orugas, pero también es cierto que en los pinos que tienen hoja perenne quizá con estas temperaturas de los últimos días hayan criado o qué se yo, igual sólo ha sido una venganza del inconsciente por los golpes con los que le castigo a menudo, pero no se, espero no volver a verlas hasta…. Mayo.

Todo tiene una explicación y yo hace tiempo que me empeñé en descubrir las razones de mis reacciones a veces incomprensibles, con esto no hay que ser muy escabroso. En el colegio de primaria al que íbamos hay plantados tres árboles, que soltaban una cantidad de orugas impresionante, parecía que el suelo del patio estaba lleno de hojas caídas, todo marrón, por entonces el temor a que te cayera alguna encima y te picara, así como la constante advertencia del profesorado de que no nos acercáramos a los árboles acarreó a mí un asco y un temor a las orugas que se extiende hasta hoy. Todo hubiera sido más fácil con una cosa que se llama FUMIGACIÓN, pero no se si por culpa del colegio o del ayuntamiento, tardaban un mes en venir a fumigar cuando ya el miedo a no tirar el balón donde los árboles era más fuerte que el gusto por meter gol.

En fin, ya les he dado otra pista con la que me pueden amedrentar fácilmente si algún día me convierto en un villano multitudinario que doné dinero para que se canonice a Herge autor de mi más preciado héroe infantil, Tintín.

Qué repelús.

Escrito por Alberto Esteban
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias (URL para referencias)


Comentarios


Comentar



Recordar datos




LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009