Una gran forma de aumentar el vocabulario.
Hace unos días los políticos sin que sirva de precedente y actuando como excepción, tomaron una medida muy loable y es que decidieron por unanimidad que cada uno apadrinaría una palabra que estuviera en desuso para intentar relanzarla y que no quedara en el olvido. De tal modo, el político de turno tendría que estar “obligado” a introducir su palabra apadrinada en los discursos. Me parece fabuloso la verdad, no se a quien se le ocurrió la idea pero merece una reverencia por mi parte, creo que es una manera divertida e inteligente de fomentar el castellano y de enriquecer nuestro vocabulario.
Como curiosidad, decir, que hace unos meses cuando empezó a presentar su informativo nocturno el fascinante Sánchez-Dragó, no dudé visto el alto carácter cultural que tiene la segunda parte de su programa, en escribirle varios correos a su programa pidiéndole precisamente que fuera cada noche diciendo una palabra “desconocida” y su significado, cosa que ahora en una sección ya hace, no se si yo tendría algo que ver en tal decisión, déjenme creer que sí.
Así que con motivo de esta medida, yo quería también poner mi granito de arena y apadrinar mi propia palabra. Al cabo del día miro el diccionario mucho, muchísimo, tanto en papel como en la red para conocer el significado de muchas palabras que aparecen en libros, televisión o que leo en blogs, pero soy de corta memoria y tan rápido como conozco el significado la mayoría ya se me olvidan. Así pues, la palabra que voy a apadrinar es una que he oído toda mi vida a mis abuelos y que es bastante común en mi casa pero que no he oído a nadie más, quizá porque no la conozcan o quizá porque suene demasiado rural y poco chic:
Gazuza: sinónimo de hambre.
Quería apadrinar una segunda palabra, que también oí siempre en mi pueblo y que pensé que era una paletada y que en realidad no existía… cuán paleto soy, el equivocado era yo, existe y ahora se exactamente que la “trébede de la cocina vieja” era algo más:
Trébede: Habitación o trozo de ella que es calentada a través de un horno con paja. También referencia al aro con tres patas donde se ponía el puechero para calentar la comida.
Una tercera, que escuché el otro día y que me encantó:
Nocherniego: Sinónimo de noctámbulo.
Así pues, amigos, es muy probable que me escuchen estas palabras más de una vez a partir de hoy, no se les ocurra preguntarme por su significado.
Si pinchan aquí pueden apadrinar su palabra.