¿Esta ejerciendo sobre mí el inexorable camino hacia la vejez?.
Creo que cada día me vuelvo más intransigente, un día terminaré saltando. Cómo me enerva tener que ir en el transporte público y que los niñatos de turno con sus gorras, sus oros y su lenguaje chabacano pongan a todo volumen con sus móviles, regalo de papá, música. Pero vamos a ver, ¿no se inventaron los cascos?, ¿Es necesario que yo, que voy a cinco metros tuyos me entere de tu música?.
Y esque ya no falla, cada dos viajes en uno me toca con un joven de estos, que o me ponen música tecno o música reaggeton lo que hace todavía más vergonzosa la jugada. Y yo, con mi lectura mezclando los párrafos de juan marsé con los sonidos latinos de esa ¿música?. Pero como hay que ser educado y respetar la libertad de la gente yo me callo y me limito a blasfemar en mi interior lo cual es contraproducente, porque al aumento de mi ira interna se suma que ellos suben el volumen de su móvil, y yo me cabreo, porque no entiendo la situación, porque el sonido del móvil es pésimo, porque distorsiona, porque agg.
Y bajo del transporte y me tiro todo el camino de vuelta pensando en si en mi vida juvenil se era así y lo único que llego a asemejar es con los yonkis que se agolpaban en los duros años de la heroina por los callejones con sus radiocasettes, qué vida esta.
Yo me vanaglorio de tener el mismo tono en el móvil desde que lo compré, creo que jamás me he descargado nada para el móvil, ni creo que lo haga, si quieres llevar música ponte un mp3 que fijo que se escucha mejor y si quieres poner un nuevo tono... ¿para qué?, ¿realmente te parece necesario?.