Cuando no sabes qué hacer y quieres ganar un poco más dinero surgen nuevas ideas.
Rompo el silencio que decidí hace ya unos meses establecer para en este post opinar sobre algo que hoy hemos conocido y que posiblemente nos acompañe durante muchos años, se trata de la elección de la letra del himno nacional, la cual pueden leer aquí.
Admitámoslo el himno nacional desde un punto objetivo no es bueno, melódicamente no lo es y no cumple los dos patrones que en mi opinión ha de seguir un himno, por una parte el romanticismo, pues la idea de la patria lo es, y por otra ha de ser marcial, debe desplegar un poderío militar en el que se deje claro al adverso que cuidadin (Vease el himno soviético), y en mi opinión el español no lo es.
Cuando comenzaron a hablar de poner una letra al himno ya la cosa me mosqueó, cuando me enteré que los precursores eran el COE y la SGAE me horroricé. Y es que, la letra de un himno no se puede escribir así porque nos apetezca y más en esta época donde el buenismo, lo correcto y el no ofender a la “pluralidad española” reina en todo discurso político.
A mi me parecía mejor la anterior letra, con algún retoque y adaptada a los tiempos, eliminando alguna referencia hoy no apropiada porque, la letra de Jose María Pemán anticonstitucional no era, lo de “Alzad los brazos” lo introdujo Franco pues originalmente era Alzad la frente.
La letra me parece simple, incolora, insípida, sin sustancia, previsible y políticamente correcta, ni carne ni pescado, cursi. Con frases que no tienen desperdicio como “cantemos todos con un solo corazón” o lo de “himno de hermandad” que no levantan en absoluto el ánimo. Y yo me pregunto, si el fin con el que hicieron el himno es el de cantarlo en competiciones deportivas… quién se “enchufa” con esta letra??, porque los franceses con su marsellesa que cantan “a las armas que vienen los soldados a degollar a nuestras esposas e hijos” pues leñes, eso sí que te llena de energía para salir y comerse al rival pero no, los españoles tendrán que cantar en firme ademán a los “hijos que dan justicia, grandeza, democracia y paz”, sin ninguna mención a la lucha, al honor, a la entrega que es lo que normalmente puede llegar a energetizar a los que quisieran tener un himno para cantar.
En fin, que como suponía no iban a decir nada malsonante y por lo tanto el himno se convertiría en un himno al buenrollismo, podían haber hablado del canto de los pájaros en primavera y no desentonaría. Los himnos aparecen por necesidad en los momentos duros, adversos, de crisis, de enfrentamiento y no porque a unos se les antoje con fin de ganar dinero.
Espero que ni consigan las firmas para debatirlo en el congreso ni que se apruebe, no quiero letras.
Jorge — 11-01-2008 18:19:49
Oso — 12-01-2008 00:21:32
Unquevai — 12-01-2008 17:19:08
jorge — 31-01-2008 10:24:20